El proceso consistia en cinco entrevistas, de las cuales sólo obtuve dos una con la reclutadora y otra con el directo de Latam, quien demoró 45 minutos en sumarse a la entrevista y cuando lo hizo sólo hablamos 15 minutos porque estaba con un evento. Hubiese sido agradable que se me avisara del retraso ya que el tiempo perdido por más que sea una entrevista, es válido para ambas partes.