Primero me hicieron una llamada telefónica, en la que poco se habló del trabajo en sí. Cuando llegué a la entrevista presencial, me entrevistaron para otro puesto diferente al que había solicitado, pero me dijeron que tan pronto como hubiera una vacante en comunicación me cambiarían de departamento y así fue. No me disgustó el primer trabajo aunque no era lo que yo quería hacer.