El proceso de selección fue, en mi experiencia, poco profesional. Consta de tres entrevistas de baja dificultad, siendo la última de carácter presencial. Previamente me indicaron que esta última etapa sería principalmente para conocer la empresa, el ambiente laboral y confirmar si el puesto me interesaba. Durante esa entrevista me reiteraron lo mismo y me comentaron que al día siguiente recibiría una propuesta económica.
Sin embargo, tras esa etapa, el proceso tomó un giro inesperado y sin transparencia. Aparentemente, esto pudo deberse a una mala referencia la cual carecía de veracidad y sobre la cual nunca se contrastó conmigo.
No recibí, finalmente, la propuesta prometida, sino respuestas contradictorias en mis seguimientos y, pocos días después, vi que la vacante había vuelto a publicarse. Finalmente, 3 semanas más tarde me confirmaron que había sido descartado, sin darme una explicación clara ni la oportunidad de contrastar la información que habían recibido.
En resumen, considero que fue un proceso poco transparente y carente de rigor en la toma de decisiones. Recomendaría que se mejorara la comunicación con los candidatos y la claridad en los motivos de descarte.