El proceso de selección fue extenso: pasé por cuatro entrevistas, tres de ellas a través de una empresa externa y una última directamente en las oficinas de Digital Menta. Durante todo el proceso el trato fue correcto y profesional, pero después de la última entrevista no recibí ninguna respuesta ni actualización sobre el resultado, pese a haber hecho seguimiento. Considero que, tras dedicar tanto tiempo y esfuerzo a un proceso tan largo, lo mínimo sería ofrecer un cierre formal a los candidatos. Esa falta de comunicación final deja una impresión poco profesional para una empresa que, por lo demás, parecía muy seria y estructurada.