El proceso constó de dos fases. Primero una llamada telefónica breve con RRHH para verificar disponibilidad horaria y experiencia previa. Después, una entrevista presencial en la propia tienda con el responsable de zona, de unos 30 minutos. El ambiente fue formal pero cercano. Me explicaron bien las condiciones y el ritmo de trabajo, aunque los tiempos de respuesta fueron algo lentos.