Desde el principio, el ambiente fue relajado y los entrevistadores me hicieron sentir muy cómodo. Me explicaron de manera clara las condiciones del trabajo, los horarios y las expectativas. Además, se tomaron el tiempo de hablarme un poco sobre la marca, su enfoque en la calidad de los ingredientes y cómo buscan posicionarse en el mercado. Durante la charla, los empleados fueron muy amigables, lo que hizo que la conversación fluyera sin problemas. Salí con una buena impresión y se que me van a llamar.